La última palabra

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Testamento: la última palabra

La última palabra: Un testamento es un documento jurídico que expresa la voluntad de una persona sobre el destino de sus bienes y derechos después de su fallecimiento. El testamento es una forma de garantizar que se respeten los deseos del testador y de evitar posibles conflictos entre los herederos. Además, el testamento puede contener otras disposiciones no patrimoniales, como el reconocimiento de hijos, la designación de tutores o la realización de legados a favor de personas o entidades benéficas.

En España, el testamento está regulado por el Código Civil y por las normas de derecho foral o especial que existen en algunas comunidades autónomas. Por tanto, es importante conocer la legislación aplicable al caso concreto, ya que puede haber diferencias en cuanto a los requisitos, las formas, los límites y las consecuencias de otorgar testamento.

Capacidad para testar

Para poder otorgar testamento, se requiere tener capacidad para testar. Según el artículo 663 del Código Civil, tienen capacidad para testar todos los que no estén incapacitados expresamente por la ley. En general, se considera que tienen capacidad para testar las personas mayores de 14 años que no estén afectadas por una enfermedad mental o una deficiencia que les impida expresar su voluntad libremente. La capacidad para testar se determina en el momento de otorgar el testamento y no en el de fallecer.

Tipos de testamento

Existen diferentes tipos de testamento según la forma de otorgamiento y la intervención de otras personas. Los principales tipos de testamento son:

  • Testamento ológrafo: es el que el testador escribe de su puño y letra, indicando el lugar, el día y el año en que se otorga. No requiere la intervención de ningún testigo ni notario, pero debe ser presentado ante el juez competente en el plazo de cinco años desde el fallecimiento del testador para que lo declare válido y lo protocolice.
  • Testamento abierto: es el que el testador otorga ante un notario, manifestando su voluntad de forma oral o escrita. El notario redacta el testamento conforme a la voluntad del testador y lo incorpora a su protocolo, quedándose con el original y entregando una copia al testador. El notario debe comunicar el otorgamiento del testamento al Registro General de Actos de Última Voluntad.
  • Testamento cerrado: es el que el testador entrega al notario en un sobre cerrado, sin revelar su contenido. El testador puede haber escrito el testamento de su puño y letra o haberlo encargado a otra persona. El notario debe extender una cubierta en la que se haga constar la identidad del testador y los testigos, si los hubiere, y sellar el sobre. El notario debe custodiar el testamento o entregarlo al testador y comunicar su otorgamiento al Registro General de Actos de Última Voluntad.

Además de estos tipos de testamento comunes, existen otros tipos de testamento especiales que se pueden otorgar en circunstancias excepcionales, como el testamento militar, el testamento marítimo, el testamento hecho en país extranjero o el testamento en peligro de muerte.

Designación de herederos y legatarios

El testamento es el instrumento adecuado para designar a los herederos y legatarios que recibirán los bienes y derechos del testador. Los herederos son los que suceden al testador en la totalidad de su patrimonio o en una parte alícuota del mismo. Los legatarios son los que reciben del testador un bien o derecho determinado.

El testador puede designar libremente a sus herederos y legatarios, siempre que respete las legítimas que corresponden a los herederos forzosos. Los herederos forzosos son los hijos y descendientes, los padres y ascendientes y el cónyuge viudo. La legítima es la porción de la herencia que el testador no puede disponer libremente y que debe reservar a los herederos forzosos. La cuantía y el modo de satisfacer la legítima dependen de la legislación aplicable a cada caso.

El testador puede instituir herederos y legatarios de forma conjunta o sucesiva, estableciendo sustituciones, condiciones, cargas o fideicomisos. El testador también puede nombrar un albacea, que es la persona encargada de cumplir su voluntad testamentaria y de administrar la herencia hasta que se entregue a los herederos y legatarios.

Albacea

El albacea es la persona que el testador designa en su testamento para que cumpla su voluntad y administre la herencia hasta que se entregue a los herederos y legatarios. El testador puede nombrar uno o varios albaceas, con o sin sustitutos, y determinar el plazo de su cargo, que no podrá exceder de dos años si el albacea es universal o de cuatro años si es particular. El testador también puede establecer las facultades y obligaciones del albacea, que pueden ser:

  • Facultades de disposición: el albacea puede vender, permutar o gravar los bienes de la herencia, siempre que sea necesario o conveniente para el cumplimiento de la voluntad del testador o para el pago de las deudas y legados.
  • Facultades de administración: el albacea puede cobrar los créditos, pagar las deudas, hacer las reparaciones necesarias, rendir cuentas y entregar los bienes a los herederos y legatarios.
  • Facultades de mediación: el albacea puede intervenir en los actos y contratos que afecten a la herencia, representar a los herederos y legatarios en juicio, proponer la partición de la herencia y resolver las dudas o conflictos que surjan entre los interesados.

El albacea debe aceptar el cargo ante el notario o el juez competente y puede renunciar al mismo por causas justificadas. El albacea tiene derecho a una retribución, que puede ser fijada por el testador o por los herederos y legatarios de común acuerdo. Si no hay acuerdo, el juez determinará la retribución del albacea según las circunstancias del caso.

Abintestato

El abintestato es la situación que se produce cuando una persona fallece sin haber otorgado testamento o cuando el testamento que otorgó es nulo o ineficaz. En estos casos, la sucesión se rige por las normas legales que determinan quiénes son los herederos y en qué proporción.

Según el artículo 912 del Código Civil, la sucesión abintestato se defiere en el siguiente orden:

  • A los hijos y descendientes, por derecho propio y por representación.
  • A falta de los anteriores, a los padres y ascendientes, por cabezas.
  • A falta de los anteriores, al cónyuge viudo, en usufructo de la totalidad de la herencia.
  • A falta de los anteriores, a los hermanos y sobrinos, por derecho propio y por representación.
  • A falta de los anteriores, a los demás parientes colaterales hasta el cuarto grado, por cabezas.
  • A falta de los anteriores, al Estado.

Estas reglas generales pueden variar según la legislación foral o especial que sea aplicable al caso concreto. Por tanto, es conveniente consultar la normativa correspondiente a cada comunidad autónoma.

Mejoras

La última palabra
La última palabra

Un testamento es un documento jurídico que expresa la voluntad de una persona sobre el destino de sus bienes y derechos después de su fallecimiento. El testamento es una forma de garantizar que se respeten los deseos del testador y de evitar posibles conflictos entre los herederos. Además, el testamento puede contener otras disposiciones no patrimoniales, como el reconocimiento de hijos, la designación de tutores o la realización de legados a favor de personas o entidades benéficas.

En España, el testamento está regulado por el Código Civil y por las normas de derecho foral o especial que existen en algunas comunidades autónomas. Por tanto, es importante conocer la legislación aplicable al caso concreto, ya que puede haber diferencias en cuanto a los requisitos, las formas, los límites y las consecuencias de otorgar testamento.

Uno de los aspectos más relevantes del testamento es la designación de los herederos y legatarios que recibirán los bienes y derechos del testador. Los herederos son los que suceden al testador en la totalidad de su patrimonio o en una parte alícuota del mismo. Los legatarios son los que reciben del testador un bien o derecho determinado.

El testador puede designar libremente a sus herederos y legatarios, siempre que respete las legítimas que corresponden a los herederos forzosos. Los herederos forzosos son los hijos y descendientes, los padres y ascendientes y el cónyuge viudo. La legítima es la porción de la herencia que el testador no puede disponer libremente y que debe reservar a los herederos forzosos. La cuantía y el modo de satisfacer la legítima dependen de la legislación aplicable a cada caso.

Además de la legítima, el testador puede disponer de otra parte de la herencia que se denomina tercio de mejora. El tercio de mejora es una de las dos terceras partes destinadas a legítima, pero de la cual el testador puede disponer a favor de alguno o algunos de sus hijos o descendientes, con preferencia a otros. La mejora es, por tanto, la disposición testamentaria que el testador hace a favor de uno o varios de sus herederos forzosos, sin perjuicio de la legítima de los demás.

Finalidad de las mejoras

La mejora tiene como finalidad compensar a los herederos que hayan prestado servicios al testador, que tengan una situación económica o personal más desfavorable o que hayan contribuido al aumento del patrimonio familiar. La mejora también puede tener una función educativa o incentivadora, para premiar el mérito o el esfuerzo de los herederos.

La mejora no implica una desigualdad entre los herederos forzosos, sino una diferencia de trato justificada por las circunstancias de cada uno. La mejora no supone una exclusión de la herencia, sino una atribución preferente de una parte de la misma.

Requisitos

La mejora tiene los siguientes requisitos:

  • El testador debe tener capacidad para testar, es decir, ser mayor de 14 años y no estar afectado por una enfermedad mental o una deficiencia que le impida expresar su voluntad libremente.
  • El testador debe respetar la legítima de los herederos forzosos, es decir, no puede disponer de más de un tercio de la herencia a favor de alguno o algunos de sus hijos o descendientes.
  • El testador debe manifestar su voluntad de mejorar de forma clara e inequívoca, ya sea de forma expresa o tácita, por cualquier medio admitido en derecho.
  • El testador debe designar a los beneficiarios de la mejora, que deben ser hijos o descendientes, ya sean por naturaleza o por adopción.
  • El testador debe determinar la cuantía de la mejora, que puede ser de todo el tercio de mejora o de una parte del mismo.
  • El testador puede establecer las condiciones, cargas o limitaciones que considere oportunas para la efectividad de la mejora, siempre que no sean contrarias a la ley o a la moral.

Tipos de mejora

Existen diferentes tipos de mejora según los criterios que se utilicen para clasificarlas. Algunos de los tipos más comunes son:

  • Por su cuantía: la mejora puede ser de todo el tercio de mejora o de una parte del mismo.
  • Por el modo de hacerlas: la mejora puede ser pura, condicional o a plazo.
  • Por los efectos: la mejora puede ser revocable o irrevocable.
  • Por el modo de ser ordenadas: la mejora puede ser testamentaria o contractual.
  • Por el objeto: la mejora puede ser de una cuota, de una cosa cierta, de una cuota con asignación de cosa cierta.

Ventajas

La mejora tiene las siguientes ventajas:

  • Permite al testador reconocer y recompensar a los herederos que hayan tenido una conducta meritoria o que hayan necesitado una mayor atención o ayuda.
  • Permite al testador favorecer a los herederos que tengan una situación económica o personal más precaria o que hayan contribuido al aumento del patrimonio familiar.
  • Permite al testador estimular a los herederos para que se esfuercen en su formación, en su trabajo o en su cuidado de la familia.
  • Permite al testador adaptar la distribución de la herencia a las circunstancias concretas de cada heredero, sin vulnerar el derecho a la legítima.

Inconvenientes

La mejora tiene los siguientes inconvenientes:

  • Puede generar descontento o resentimiento entre los herederos que no han sido mejorados o que han recibido una mejora menor.
  • Puede provocar impugnaciones o reclamaciones por parte de los herederos que consideren que la mejora es injusta, excesiva o ilegal.
  • Puede complicar el proceso de partición y adjudicación de la herencia, al tener que valorar y asignar los bienes objeto de la mejora.
  • Puede suponer un mayor coste fiscal para los beneficiarios de la mejora, al tener que tributar por el impuesto de sucesiones.

Libre disposición

La libre disposición es la facultad que tiene el testador de disponer de una parte de su herencia según su voluntad, sin tener que respetar las legítimas de los herederos forzosos. La libre disposición se puede ejercer sobre la parte de la herencia que no está afectada por las legítimas, que se denomina tercio de libre disposición o de mejora.

El testador puede disponer de la libre disposición a favor de cualquier persona o entidad, sea o no heredero forzoso, mediante herencias o legados. El testador también puede renunciar a la libre disposición, dejando que la herencia se reparta según las normas legales.

La cuantía de la libre disposición depende de la legislación aplicable a cada caso. En general, el testador puede disponer libremente de un tercio de su herencia, salvo que tenga más de un hijo o descendiente, en cuyo caso solo podrá disponer de la cuarta parte. Sin embargo, existen algunas excepciones, como el caso de Cataluña, donde el testador puede disponer libremente de la mitad de su herencia, o el caso de Galicia, donde el testador puede disponer libremente de dos tercios de su herencia si no tiene hijos ni descendientes.

Pasos para hacer un testamento

Los pasos para dejar la última palabra en un testamento son los siguientes:

  • Decidir la voluntad sobre el destino de los bienes y derechos después del fallecimiento, teniendo en cuenta las legítimas de los herederos forzosos y la libre disposición.
  • Elegir el tipo de testamento que se quiere otorgar, según la forma de otorgamiento y la intervención de otras personas.
  • Solicitar el asesoramiento legal de un profesional que ayude a redactar el testamento y a cumplir con los requisitos legales.
  • Otorgar el testamento ante el notario o el juez competente, según el tipo de testamento elegido, manifestando la voluntad de forma clara e inequívoca.
  • Conservar el testamento o el justificante de su otorgamiento en un lugar seguro y accesible.
  • Comunicar el testamento a los herederos y legatarios, o al menos a una persona de confianza, para facilitar su localización y cumplimiento.
  • Revisar el testamento periódicamente y modificarlo si cambian las circunstancias personales, familiares o patrimoniales que lo motivaron.

Conclusión

El testamento, la última palabra, es un documento jurídico que permite al testador expresar su voluntad sobre el destino de sus bienes y derechos después de su fallecimiento. El testamento es una forma de preservar el legado y de evitar posibles conflictos entre los herederos. El testamento debe otorgarse siguiendo las normas legales que regulan la sucesión, que pueden variar según la comunidad autónoma. El testamento debe reflejar fielmente la voluntad del testador y respetar las legítimas de los herederos forzosos.

El testador puede disponer libremente de una parte de su herencia, mediante herencias o legados, a favor de cualquier persona o entidad. El testador puede solicitar el asesoramiento legal de un profesional que le ayude a redactar el testamento y a cumplir con los requisitos legales. El testador debe conservar el testamento o el justificante de su otorgamiento en un lugar seguro y accesible, y revisarlo periódicamente y modificarlo si cambian las circunstancias que lo motivaron.

Enlaces y referencias

Testamento Wikipedia
Familia