Envejecimiento activo y optimista.

Optimismo
Optimismo

La actitud es fundamental.

El envejecimiento es un proceso natural e inevitable que afecta a todas las personas. Sin embargo, la forma en que vivimos y experimentamos esta etapa de la vida depende en gran medida de nuestra actitud y de los recursos que tenemos a nuestro alcance. En este artículo, te invitamos a reflexionar sobre los beneficios de adoptar una visión optimista del envejecimiento, así como sobre los desafíos y los problemas que pueden surgir y cómo afrontarlos de manera positiva.

¿Qué es el Envejecimiento activo?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el envejecimiento activo es el proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen. El envejecimiento activo se aplica tanto a los individuos como a los grupos de población, y se basa en tres pilares fundamentales: la salud, la participación y la seguridad.

El envejecimiento optimista, por su parte, es una actitud que implica ver el lado positivo de las cosas, tener confianza en uno mismo y en el futuro, y valorar las experiencias y los aprendizajes que nos ofrece la vida. El envejecimiento optimista no niega las dificultades o los problemas que pueden aparecer, sino que los afronta con esperanza, resiliencia y creatividad.

Numerosos estudios han demostrado que el envejecimiento activo y optimista tiene múltiples beneficios para la salud física, mental y emocional de las personas mayores, así como para su bienestar y su calidad de vida. Algunos de estos beneficios son:

  • Mejora el funcionamiento cognitivo y previene el deterioro y la demencia.
  • Favorece la autoestima y la autoimagen, al reconocer las fortalezas y las capacidades propias.
  • Reduce el estrés, la ansiedad y la depresión, al generar emociones positivas y satisfacción.
  • Aumenta la esperanza de vida y la longevidad, al proteger el sistema inmunológico y prevenir enfermedades.
  • Fomenta la adaptación a los cambios y la resolución de problemas, al buscar soluciones creativas y flexibles.
  • Potencia la participación social y el sentido de pertenencia, al mantener y crear vínculos afectivos y de apoyo.
  • Promueve la autonomía y la independencia, al facilitar el autocuidado y la toma de decisiones.

¿Cómo desarrollar el envejecimiento activo y optimista?

Para lograrlo es importante tener en cuenta una serie de factores que pueden influir en nuestra actitud y en nuestro comportamiento. Algunos de estos factores son:

  • El entorno físico y social: es fundamental contar con un espacio adecuado, seguro y accesible, que nos permita realizar las actividades que nos gustan y nos hacen sentir bien. También es esencial tener una red de apoyo social, formada por familiares, amigos, vecinos, profesionales, etc., que nos ofrezcan afecto, compañía, ayuda y reconocimiento.
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    Vivir con optimismo

  • La actividad física y mental: es conveniente mantener un estilo de vida activo, que incluya ejercicio físico moderado y adaptado a nuestras condiciones, así como actividades que estimulen nuestra mente, como leer, escribir, aprender, jugar, etc. Estas actividades nos ayudan a mejorar nuestra salud, nuestra memoria, nuestra autoestima y nuestro ánimo.

  • La alimentación y el sueño: es importante seguir una dieta equilibrada y variada, que nos aporte los nutrientes y la energía que necesitamos. También es recomendable tener unos hábitos de sueño regulares, que nos permitan descansar y recuperarnos adecuadamente.

  • La actitud y el pensamiento: es esencial cultivar una actitud positiva y optimista, que nos lleve a ver el envejecimiento como una oportunidad de crecimiento y de disfrute, y no como una amenaza o una pérdida. Para ello, podemos practicar técnicas de relajación, meditación, gratitud, humor, etc., que nos ayuden a generar emociones positivas y a reducir el estrés. También podemos entrenar nuestro pensamiento, para que sea más realista, constructivo y flexible, y nos ayude a afrontar los problemas y los cambios con confianza y esperanza.

¿Qué desafíos y problemas podemos encontrar?

A pesar de los beneficios y las ventajas de estar activo y optimista, no podemos negar que esta etapa de la vida también implica una serie de desafíos y problemas que pueden afectar a nuestro bienestar y a nuestra calidad de vida. Algunos de estos desafíos y problemas son:

  • Los cambios físicos y funcionales: el envejecimiento conlleva una serie de cambios en nuestro cuerpo y en nuestro organismo, que pueden provocar una disminución de nuestra capacidad física, de nuestra movilidad, de nuestra agilidad, de nuestra fuerza, etc. Estos cambios pueden dificultar la realización de algunas actividades cotidianas, como vestirse, asearse, cocinar, etc., y pueden requerir de ayudas técnicas o humanas.
  • Las enfermedades y los trastornos: el envejecimiento también aumenta el riesgo de padecer algunas enfermedades y trastornos, tanto físicos como mentales, que pueden afectar a nuestra salud y a nuestra autonomía. Algunas de estas enfermedades y trastornos son la hipertensión, la diabetes, el colesterol, la artrosis, la osteoporosis, el alzhéimer, el parkinson, la depresión, la ansiedad, etc. Estas enfermedades y trastornos pueden requerir de tratamientos médicos, farmacológicos, psicológicos, etc., que pueden tener efectos secundarios o contraindicaciones.
  • Las pérdidas y los duelos: el envejecimiento también implica enfrentarse a la pérdida de seres queridos, de amigos, de compañeros, etc., que pueden generar un sentimiento de soledad, de tristeza, de vacío, etc. Estas pérdidas pueden afectar a nuestro apoyo social, a nuestro sentido de la vida, a nuestra autoestima, etc. Además, el envejecimiento también supone la pérdida de roles, de estatus, de ingresos, de proyectos, etc., que pueden provocar una sensación de inutilidad, de falta de motivación, de frustración, etc. Estas pérdidas pueden afectar a nuestra participación social, a nuestra identidad, a nuestra seguridad, etc..
  • Los prejuicios y la discriminación: también puede conllevar la exposición a prejuicios y a discriminación por parte de la sociedad, que puede tener una visión negativa, estereotipada y excluyente de las personas mayores. Estos prejuicios y esta discriminación pueden generar un trato injusto, desigual, irrespetuoso, etc., que puede afectar a nuestros derechos, a nuestras oportunidades, a nuestra dignidad, etc..

¿Cómo afrontar los desafíos y problemas con optimismo?

Ante los desafíos y los problemas que puede presentar, es importante adoptar una actitud optimista y positiva, que nos permita afrontarlos con recursos, con estrategias y con soluciones. Algunas de las formas de afrontar estos desafíos y problemas son:

  • Buscar información y asesoramiento: ante cualquier situación que nos genere dudas, preocupaciones o dificultades, es conveniente buscar información y asesoramiento de fuentes fiables y profesionales, que nos puedan orientar, informar y ayudar.
  • Aceptar y expresar las emociones: ante cualquier situación que nos genere emociones, tanto positivas como negativas, es importante aceptarlas y expresarlas de manera adecuada, sin reprimirlas ni negarlas. Las emociones son una parte natural de nuestra vida, y nos ayudan a comunicarnos, a relacionarnos y a adaptarnos. Podemos expresar nuestras emociones a través de la palabra, el gesto, el arte, el humor, etc., y buscar apoyo emocional en las personas que nos quieren y nos comprenden .
  • Buscar el sentido y el propósito: ante cualquier situación que nos suponga un reto o un problema, es importante buscar el sentido y el propósito que tiene para nosotros, y cómo podemos aprender y crecer de ella. El sentido y el propósito nos ayudan a darle un significado a nuestra vida, a motivarnos, a tener esperanza y a ser felices. Podemos encontrar el sentido y el propósito en nuestras creencias, valores, metas, proyectos, pasiones, etc., y en cómo podemos aportar algo positivo al mundo.
  • Ser proactivo y creativo: ante cualquier situación que nos exija un cambio o una solución, es importante ser proactivo y creativo, y no quedarnos pasivos o resignados. Ser proactivo y creativo implica tomar la iniciativa, buscar alternativas, innovar, experimentar, etc., y no dejar que las circunstancias nos limiten o nos condicionen. Ser proactivo y creativo nos ayuda a mejorar nuestra situación, a aprovechar las oportunidades, a superar los obstáculos y a sentirnos realizados.
  • Mantener y ampliar la red social: ante cualquier situación que nos implique una pérdida o una soledad, es importante mantener y ampliar nuestra red social, y no aislarnos o retraernos. Mantener y ampliar nuestra red social implica cuidar y fortalecer los vínculos afectivos que ya tenemos, y crear nuevos vínculos con personas que compartan nuestros intereses, valores, etc. Mantener y ampliar nuestra red social nos ayuda a sentirnos acompañados, apoyados, queridos y valorados .

Conclusión

Envejecer es una etapa de la vida que puede ser vivida con optimismo y con actividad, si tenemos en cuenta los beneficios que nos puede aportar, y si sabemos afrontar los desafíos y los problemas que nos puede presentar. Para ello, es importante cuidar de nuestra salud, de nuestra mente, de nuestras emociones, de nuestro entorno, de nuestras relaciones, de nuestro sentido de la vida, etc., y contar con los recursos y las estrategias adecuadas.

No es una utopía, sino una realidad posible y deseable, que depende en gran medida de nuestra actitud y de nuestra voluntad. Te animamos a que lo pruebes y lo disfrutes, y que compartas tu experiencia con otras personas.

Enlaces y Referencias

Dando vida a mi tiempo libre 
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